-¿ya te retractaste? -pregunté divertido notando cómo mi hermano no quería decir nada ante lo de su comentario anterior, me picaba la curiosidad pero, bueno, si el no quería que supiese nada, pues esperaría hasta que creyese que fuese oportuno -ya te dije, puedes elegir hacer lo que quieras ¿recuerdas? -hablé con suavidad mirando la puerta frente a nosotros, deberíamos entrar, porque en su estado dudo que dure mucho más de pié..